La creciente concienciación política que se ha visto en Durban sobre la relación directa entre el cambio climático y las necesidades agrícolas debe respaldarse con argumentos económicos que demuestren que las inversiones en la tierra potencian el desarrollo y salvaguardan los bienes comunes mundiales. Tan sólo un tándem así instará a los políticos a tomar medidas.
“Tenemos que aumentar la visibilidad política del manejo sostenible de la tierra y los ecosistemas en la agenda internacional demostrando con pruebas científicas los beneficios socioeconómicos netos que puede generar para las economías nacionales y mundial”, manifestó Simone Quatrini, Coordinador de Programa, Análisis de Políticas e Inversiones del Mecanismo Mundial (MM) en la primera reunión común de coordinación sobre la iniciativa Economía de Degradación de la Tierra (EDT), que se celebró en Bonn, Alemania, el 18 de noviembre de 2011.
Desde que se firmó el Memorando de Acuerdo de la EDT en Changwon (Corea del Sur), un mes antes, el MM ha sido invitado por sus tres socios fundadores (la Comisión Europea, el Ministerio de Cooperación Económica y Desarrollo del gobierno alemán y la Secretaría de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación) a formar parte de esta asociación junto con otras organizaciones interesadas en el proyecto. El MM, como miembro del Consorcio OSLO (Ofrecer Opciones de Uso Sostenible de la Tierra), aportará a la iniciativa EDT estudios nacionales y regionales sobre valoraciones económicas de la tierra para aumentar la asignación de recursos financieros al manejo sostenible de la tierra (MST).
Esta primera reunión de coordinación se produce después de que el Secretario Ejecutivo de la CNULD, Luc Gnacadja, el Comisario de Desarrollo de la Unión Europea, Andris Piebalgs, y el Secretario de Estado alemán de Cooperación Económica y Desarrollo, Hans-Jürgen Beerfeltz lanzaran la Iniciativa EDT, el 20 de septiembre de 2011, en un acto paralelo a la reunión de altos dignatarios de la Asamblea General de la ONU sobre desertificación. El acto puso de relieve que los factores económicos de la degradación de la tierra deben ser parte esencial de la formulación de políticas, a nivel local, nacional e internacional.
El señor Quatrini explicó que la aportación de OSLO consistirá en la compilación de metodologías científicas revisadas por expertos independientes para evaluar los aspectos económicos de los ecosistemas terrestres y del uso sostenible de la tierra que son aplicables a contextos y plazos diferentes. Estas metodologías son modulares, flexibles y se pueden adaptar a la complejidad de los elementos de una región determinada. Basándose en ellas, la EDT generará valoraciones mundiales sobre el coste de la no actuación y los beneficios de la aplicación del MST en diferentes grados.
El punto de partida del debate fue el informe La Economía de la Desertificación, Degradación de la Tierra y Sequía sobre los enfoques alternativos al cálculo de los costes de la no actuación, redactado por el IFPRI (Instituto Internacional de Investigación sobre Políticas Alimentarias) y encargado por la EDT. A partir de ahora, otros socios de la EDT comenzarán a desarrollar estudios de caso nacionales y regionales, así como a producir documentos que sirvan de guía para quienes formulan las políticas y el sector empresarial, siguiendo el ejemplo del Informe Stern sobre la Economía del Cambio Climático y la Economía de los Ecosistemas y la Biodiversidad (TEEB).
Para más información:
Sr Simone Quatrini, Coordinador, Análisis de Políticas & Inversiones
Telf. +39 06 5459 2154
s.quatrini (arroba) global-mechanism.org




